La consistencia del torque se logra utilizando herramientas de atornillado con alta repetibilidad, correctamente seleccionadas, calibradas y adecuadas al tipo de junta. En líneas automotrices, incluso pequeñas variaciones pueden generar retrabajos, rechazos de calidad o fallas en campo.
Además de controlar el torque, es importante evaluar la capacidad del proceso mediante indicadores como el CPK, ya que no basta con que una herramienta alcance el torque objetivo una vez: debe hacerlo de forma repetible dentro de los límites establecidos por calidad.
Los sistemas avanzados de atornillado permiten controlar torque, ángulo, velocidad y secuencia, además de registrar cada ciclo de apriete para detectar desviaciones en tiempo real. Esto ayuda a mantener procesos estables, trazables y alineados con los estándares de producción automotriz.







